¿Cuáles son los tipos de créditos hipotecarios?


Las tasas de interés de los créditos hipotecarios están en rangos muy competitivos y la banca tradicional tiene más del 90% de la deuda de los chilenos en este rubro. Eso quiere decir, además de que el país vive un buen momento para la compra de vivienda, que el sector bancario se encuentra en capacidad de ofrecerles a los consumidores diferentes soluciones para el financiamiento de inmuebles.

 

Estas soluciones pueden agruparse en 3 tipos créditos hipotecarios, determinados en base a los instrumentos de financiación que utilizan. Vale la pena que los conozcas para tomar la mejor decisión. Recuerda que se trata de una deuda a largo plazo, que puede tener un impacto importante en tu economía.

 

Tipos créditos hipotecarios a que puedes acceder

 

1. Crédito hipotecario con letras

 

En este caso, el préstamo se financia con “letras hipotecarias” emitidas por la entidad bancaria, pero reguladas por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) en su normativa sobre operaciones con letras de crédito.

 

Una vez emitidas, el banco las transa en la Bolsa de Valores, se las vende a un tercero o las adquiere él mismo. En todo caso, el objetivo es conseguir el financiamiento del crédito otorgado.

 

El precio de las letras se determina en base al comportamiento del mercado. Es variable. Por lo mismo, puede generarse una diferencia positiva o negativa entre el valor inicial y el monto por el que finalmente se transa. En el contrato debe definirse quién se beneficiará o asumirá las consecuencias de esa volatilidad.

 

La tasa de interés puede ser fija o flotante, aunque siempre debe ser idéntica a la del préstamo otorgado.

 

2. Crédito mutuo hipotecario endosable

 

En este tipo de crédito hipotecario, el banco financia el préstamo con recursos propios. El solicitante recibe el monto aprobado – que en ningún caso podrá exceder el 80% del valor del inmueble ofrecido en garantía – y se le otorga un plazo de pago que oscila entre 1 y 40 años.

 

El banco puede transferir este crédito mediante un endoso, que queda debidamente registrado en la escritura pública. Sin embargo, éste seguirá siendo el administrador del préstamo y la entidad a la que el deudor debe dirigirse para todos los efectos.

 

En el caso del financiamiento de viviendas, los créditos sólo pueden otorgarse para adquisición, ampliación, reparación o construcción.

 

3. Crédito mutuo hipotecario no endosable

 

Este tipo de crédito se encuentra regulado por la Ley sobre operaciones de crédito de dinero. Al igual que en el caso anterior, el Banco financia el préstamo con recursos propios, pero éste no puede ser transferido mediante endoso en ningún momento.

 

Como sucede en los otros dos tipos créditos hipotecarios, el banco tiene la potestad de imponer tasas de interés variables o fijas, obviamente sin exceder los máximos permitidos por la ley.

 

Es posible que en los bancos te ofrezcan estos créditos hipotecarios bajo otras denominaciones, pues es su estrategia de marketing para hacerlos más cercanos y comprensibles al consumidor general. Pero en esencia son los mismos. Lo que determina su clasificación es el instrumento mediante el cual financian el préstamo.

 

En todo caso, a lo que debes prestar especial atención a la hora de elegir entre los diferentes tipos créditos hipotecarios, es a la Carga Anual Equivalente (CAE). Se trata del costo total de un préstamo por cada año, incluyendo todos los gastos, prepagos e intereses. Se expresa en un porcentaje y debe ser correctamente informado en la publicidad de cualquier producto financiero.

 


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