¿Por qué vale la pena invertir en propiedades inmobiliarias?


inversión inmobiliaria

Una de las principales diferencias entre los ricos y los pobres, es que los primeros ponen el dinero a trabajar a su favor, mientras que los segundos lo dejan quieto, sin invertirlo para generar ganancias (cuando no es que lo gastan en bienes de consumo que no representan mayor beneficio).  

 

Al respecto, la inversión inmobiliaria es una de las mejores oportunidades para que alcances tu libertad financiera y una calidad de vida superior. ¿Por qué? Existen varias razones que validan tal afirmación:

 

La situación del mercado

 

Para contrarrestar los devastadores efectos de la “gran recesión” o crisis financiera de 2007-2009, los gobiernos de muchas naciones intervinieron en los mercados con objeto de brindar liquidez y crédito, recapitalizar los bancos, detener el creciente desempleo y restituir la estabilidad económica entre países. Estas acciones trajeron consigo tasas de interés inusualmente bajas en las distintas economías del mundo, que hasta el momento han permanecido así.

 

En Chile, por ejemplo, el nivel ha caído a uno de los más bajos en décadas. Prueba de ello es que entre diciembre de 2016 y la primera mitad de 2017, las tasas de interés de créditos hipotecarios pasaron de 3,5% a un 2,75%; es decir, un bajón de 0,75%.

 

Esto tiene consecuencias directas en los montos a pagar, que sumadas al gran stock de viviendas hacen de este el mejor momento para la inversión inmobiliaria.

 

Bajo nivel de riesgo

 

Las inversiones inmobiliarias siempre han sido y seguirán siendo una buena opción para los inversionistas que prefieren no correr riesgos.

 

Este tipo de propiedades no son susceptibles a las fluctuaciones de la economía y, salvo en crisis particulares, es imposible que sus precios caigan en picadas abismales como las que suelen padecer otro tipo de activos.

 

Plusvalía constante

 

La ventaja de las propiedades inmobiliarias es que en el componente principal de su precio está el suelo, un recurso natural no renovable, que rara vez se desvaloriza. Por el contrario, éste aumenta su valor a medida que pasa el tiempo, dependiendo de las obras de infraestructura y equipamiento que se desarrollen alrededor, o del valor intangible que vayan tomando, como el histórico, cultural o ambiental.

 

Produce flujos constantes de rentas

 

Como bien sabes, al alquilar tus inmuebles generas una renta periódica que te permite cubrir algunos de tus gastos (incluido el crédito hipotecario, de existir) o acumular capital para futuras inversiones.

 

En todo caso, recuerda que las rentas producidas por el inmueble no reflejan la ganancia real de la inversión. Las principales utilidades del negocio radican en el valor que año tras año va adquiriendo la propiedad, la mayoría de los veces por encima del índice de inflación.

 

Facilita el apalancamiento financiero

 

El apalancamiento hace referencia al uso de endeudamiento para financiar una operación. Para la banca, las propiedades constituyen un bien de alto valor, y prestan dinero sobre hipoteca fácilmente.

 

Dependiendo del banco y de tus características particulares, puedes conseguir créditos hipotecarios hasta por el 90% del valor de la propiedad.

 

Es sencillo generar valor agregado sobre los bienes inmuebles

 

Puedes tomar la propiedad y modificarla, restaurarla, ampliarla, remodelarla, dividirla y demás acciones encaminadas a aumentar los dividendos, así como su valor e interés comercial.

 

La inversión inmobiliaria siempre es rentable. Lo importante es que a la hora de comprar no te dejes llevar por las emociones y seas de lo más racional posible. Analiza la rentabilidad futura teniendo en cuenta el precio, la demanda de alquiler en la zona, las perspectivas de revalorización y demás factores que puedan determinar el éxito o fracaso del negocio.

 


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